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¿Como almacenar correctamente tu miel?


La miel es más que un dulcificante natural; es una obra de arte creada por la naturaleza con la ayuda de las abejas. En Mieles San Ignacio, entendemos que cada tarro de miel que te llevas a casa es una cápsula de puro esfuerzo y dedicación. Por eso, queremos que disfrutes de cada gota conservando la miel en su estado más perfecto. Aquí te dejamos algunos consejos esenciales para mantener tu miel deliciosa y en la mejor calidad posible.


Miel bien conservada
Miel bien conservada

¿Cómo conservar tu miel?


1. Lugar fresco y seco: El santuario de la miel

La miel es sorprendentemente resistente y no necesita refrigeración. De hecho, el frío puede provocar la cristalización, lo que endurece tu miel. Por ello, el mejor lugar para conservar tu Miel San Ignacio es en un armario lejos de la luz directa del sol y fuentes de calor, manteniendo una temperatura constante que oscile entre los 18 y 24 grados Celsius.


2. La vajilla importa: Eligiendo el recipiente perfecto


En Mieles San Ignacio, ya te proporcionamos el envase ideal para conservar tu miel: un tarro de vidrio hermético. El vidrio no interactúa químicamente con la miel, lo que asegura que el sabor y la calidad se mantengan intactos. Si necesitas transferir tu miel, asegúrate de que el nuevo recipiente esté limpio y seco antes de verter la miel.


3. Miel cristalizada: No es un adiós, es un hasta luego


Si tu miel se cristaliza, no te preocupes; no significa que se haya echado a perder. La cristalización es un proceso natural que puede ocurrir especialmente en mieles puras como las nuestras. Para devolverla a su estado líquido, coloca el tarro en un baño de agua tibia y deja que el calor suave haga su magia (no debes sobrepasar 50 °C). Eso sí, evita utilizar el microondas, ya que las altas temperaturas pueden deteriorar las cualidades naturales de la miel.


4. Cucharas limpias, Miel feliz


Siempre utiliza utensilios limpios y secos para servir tu miel. La introducción de humedad puede fomentar la fermentación y afectar la calidad y sabor de la miel. Además, es mejor evitar el uso de utensilios de metal para largos períodos dentro del tarro, ya que algunos metales pueden oxidarse y alterar el sabor de tu miel.


La miel es eterna, literalmente. Arqueólogos han encontrado miel en tumbas egipcias que aún es comestible. Mientras mantengas la miel en condiciones ideales, esta puede durar indefinidamente. En Mieles San Ignacio, nos enorgullece que nuestro producto sea capaz de trascender el tiempo, siempre y cuando se le dé el cuidado que merece.

 

Cuidar tu Miel San Ignacio es cuidar de cada uno de esos momentos dulces que nos brinda la vida. Con estos consejos, tu miel permanecerá tan fresca y deliciosa como el día en que fue embotellada. ¡Disfruta de la dulzura natural con la confianza de que estás haciendo lo mejor por tu miel!


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1 Comment


supongo que si uno compra la presentación grande en envase de plástico lo recomendado es pasarla a vidrio 🍯


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